Breve explicación de la polémica foto del post de Alonso.


Vista la inquietud intelecto-filosófica que la elección de la foto para adornar el post de Fernando Alonso os ha causado, esta es la explicación: Alonso no tiene cuello, podéis verlo en cualquiera de sus fotos. Por eso he puesto a las dos jirafas, como opción para que el señor Alonso pueda tener cuello, para poder girar la cabeza, en vez de todo el tronco, cuando tenga que mirar por el retrovisor como Vettel le adelanta.


Colección primavera-verano 2010/2011; chándal y zapatos.


Estas en un bar, caminando por la calle, o simplemente sentado en un banco esperando a un grupo de modelos con las que has quedado. De repente, y sin previo aviso, un destello de luz quema y desprende tu retina. El Sol esta a tu espalda, así que solo puede tratarse de una cosa. Una cruz de Jesucristo a escala 1:1, inunda tus ojos. ¿Qué es esto, el juicio final? La cruz se acerca a ti más y mas, pero no, no es Jesucristo. ¿Qué es esa mezcla imposible de colores que rodea la cruz? Si amigos, eso es, un chándal. Cuando la figura entera se revela ante ti, acabas de ligar cabos. Tienes delante a uno de los elegidos, una de esas personas capaz de combinar oro, con chándal y, o si, dadme papel de water por favor, zapatos. El mayor trauma que puede tener un infante, 40 años después. Ya tienes la vida montada, así que te la pela, puedes llevar chándal con zapatos, porque tú lo vales.


Alonso, no das pena ninguna.


Es mas, tu situación me produce alegría y jolgorio hasta límites insospechados. Hasta el último GP de fórmula 1, mis nociones sobre quien es Sebastian Vettel eran más bien nulas. Ahora también lo son; la única diferencia es que ese tío ha jodido a Fernando Alonso, factor que lo convierte, automáticamente en un ídolo. Porque Alonso, caes peor que una fiesta de patadas en los cojones, que le vamos a hacer, eres un prepotente de mierda, y eso resta puntos, como tu posición de la última carrera, te resta puntos, y te comes una mierda mas grande que tu ego. Encima no fue culpa tuya que perdieses, fue del que te dijo que te pararas a cambiar no se qué. Seguro que así aun te da mas rabia, y que te molaría hincharle a tortas, y no puedes.

Por si aun no lo has pillado, Alonso, tú no molas.


Dover, hay que tenerlos bien gordos


Estaba yo tranquilamente escribiendo mi columna diaria para un conocido periódico de nivel estatal, mientras escuchaba Spotify. De repente, toma, un anuncio. Nuevo disco de Dover, oh mi God!. Después del truñaco disco festivo que supuso su anterior trabajo, llamémosle trabajo, llamémosle puta mierda, he decidido darles una nueva oportunidad. He ido corriendo a la tienda de discos más cercana, con intención de comprármelo, como todos los discos que tengo en casa. Al recordar que en mi ciudad no hay ninguna tienda de discos, ni cercana, ni lejana, he escrito Dover en el buscador del Spotify. Ahí estaba, Dover I Ka Kené. Bueno, no es lo mismo que Devil Came To Me, pero no juzguemos todavía solo por el nombre del disco.

En que momento se me ocurrió no juzgar por el nombre del disco; al darle al play una diarrea sónica ha inundado mis orejas, que aun no han parado de sangrar. Espero que el que os pasa los tripis os devuelva el dinero, porque creo que es el peor disco de la historia, de la historia en general, no de la vuestra.

Dover, vosotros antes molabais, en serio, no se que os ha pasado, y porque Dios os castiga con estos discos que estáis sacando últimamente, pero de verdad, dedicaros a otra cosa, o al menos no os anunciéis, copón.


Machete: jodiendo al mexicano equivocado, puñetas


No nos vamos a engañar, esta película no pasara a los anales de la historia como una gran obra de arte y ensayo; es más, ni pasará a los anales de la historia. Pero da lo que promete, y anda que no promete. Sangría, mamellas, vísceras, violencia y situaciones chorras; todo esto es lo que promete, y te lo da todo, y en altas dosis. Danny Trejo tiene una cara muy chunga, y eso mola. y no solo me mola a mí, le mola a todas las tías de la peli, porque se zumba hasta a la apuntadora. Salen actores de otras épocas, que cojones, si sale hasta Don Johnson. Mención aparte para el malo maloso de la película, interpretado por el actor que se ha comido a Steven Seagal, porque por los clavos de Cristo, como se puede estar tan fondón. Mención aparte de la mención aparte merecen dos de las actrices protagonistas, Jessica Alba y Michelle Rodríguez; cada vez que salían en pantalla, los acomodadores del cine repartían canoas para navegar por los ríos de baba que caían por la sala donde se proyectaba la película. En resumen, película para verla, si se puede, y si es posible, acompañado del mayor número de gente que se aventure en el visionado de este homenaje al cine de serie B.

PD: puñetas


Gente caradura: los policías que dirigen el tráfico.


Los ves haciendo su labor, digna de admirar, ¡OH!, míralo, como se juega el tipo, ahí puesto, con su bonito chaleco con brillitos, amarillo chillón, con su grandilocuente pose de autoridad, en medio de ese cruce, coche para aquí, tu para allá, tu te paras, sin mas defensa que su persona; bueno, que su persona y una pipa, que eso también debe hacer mucho, aunque el atropello gratis te lo llevas igualmente.

Esos giros, bailoteos, Dios, que manera de tocar el pito, ese es el sonido que quiero que penetre mis oídos el día que Dios tenga a buen recaudo llevarme al cielo. ¡Este tío podría dirigir el mundo con un pito!

Pues no, es todo una burda mentira, ¿cuanto tiempo más vamos a ser engañados por esta chusma?

Un día pasas por allí, con tiempo para perder, y dices va, voy a ver como lo hacen, quiero que la poesía entre a raudales por mis cubículos oculares. Pues ya te lo digo yo como lo hacen, solo se limitan a embobarte con sus bravuconadas pero realmente… ¡siguen el orden de los semáforos!

Sí, no miremos a otro lado, a eso es a lo que se dedican realmente; el que manda, el que realmente dirige toda la operación no es otro que el trilúcido palo. Así que no dudéis en hacer la prueba, cuando veáis a uno de estos caradura, haced caso del semáforo; si por lo que sea os atropellan, enhorabuena, habéis encontrado un policía trabajador. Eso quiere decir que nunca os van a atropellar.


Has pedido una bebida en un bar pero…


…sorpresa, hay mas bebida fuera del recipiente que dentro de el. Da igual lo que pidas, una cerveza, un cafelito, siempre algo se les acaba volcando en el trayecto desde la barra hasta tu mesa. Que agradable la sensación al coger tu bien ganada, y posteriormente bien pagada cerveza, y notar que la jarra esta húmeda, cual actriz porno, y después de secarse se queda pegajosa, cual suelo de lavabo de discoteca.

Mención aparte merece el café, seguramente el peor caso del tema aquí expuesto.

-Perdón, se me ha movido un poco.

-Tranquila, no pasa nada.

Pues si, si que pasa; mira el platito, veras una pelota dentro de un sobre. Efectivamente, es el azúcar, que al tocar el café que ha volcado, ha decidido cambiar su estado, cosas de la química.

Pero todo esto no lo hacen sin querer, no no. Es un tipo de venganza judeo-masónica por parte de todos los camareros del mundo; que levante la mano el que, después de pedir un café con hielo, no ha dejado más café en la mesa que en el hielo. El camarero lo limpia, con toda la buena cara del mundo, pero por dentro, quiere tu alma.